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jueves, 3 de mayo de 2012

Combatieron 325 chihuahuenses en la Batalla de Puebla


Partieron 500 soldados
El Heraldo de Chihuahua
3 de mayo de 2012
 De la Redacción
http://www.oem.com.mx/elheraldodechihuahua/notas/n2527217.htm 

Ante la amenaza de la invasión francesa, el presidente Juárez decretó el levantamiento de la Guardia Nacional el 17 de diciembre de 1961, y solicitó a cada uno de los Estados tomar parte de la defensa del país, formándose aquí el Batallón Primero de Chihuahua, con quinientos hombres liderados por el teniente Coronel Manuel Maya, que partieron en mayo de 1962 hacia Puebla. 

Aunque separados por mil 550 kilómetros de distancia, Chihuahua tuvo participación en la Batalla de Puebla, al ordenar el Gobernador Luis Terrazas la conformación de un batallón para apoyar en la lucha que se libraba en Puebla para impedir la llegada del Ejercito Francés a la Ciudad de México.

Fue desde 1839 cuando las intrigas francesas comenzaron contra México, ya que aquella nación tenía el propósito de colonizar el noroeste del País, pero hizo crisis hasta mediados de 1861, con la expedición de la Ley de Suspensión de pagos de la deuda exterior por el término de dos años.

Ante esta suspensión el cronista de Chihuahua, Rubén Beltrán Acosta, puntualizó que el Gobierno Federal no canceló el pago, sólo lo aplazó por dos años a causa de la situación de pobreza que vivía nuestro país.

A raíz de la suspensión, el Cronista platicó que Inglaterra, España y Francia por medio de representantes ajustaron la Convención de Londres a fin de ejercer acción conjunta contra nuestro gobierno.

Buques de guerra llegaron a la costa de Veracruz, sin embargo España e Inglaterra se retiraron, mientras que los militares de Francia se fueron abriendo paso en territorio mexicano con el fin de llegar hasta la Ciudad de México para tomar la capital.

El presidente Benito Juárez fue investido de facultades extraordinarias por el Congreso y el 17 de diciembre de 1961 decretó el levantamiento de la Guardia Nacional. Ordenó a cada uno de los Estados de la República formar contingentes de batalla para contribuir en la defensa nacional.

  Para Chihuahua la orden fue formar un batallón de dos mil hombres, cuya organización comenzó por el gobernador de aquel año, don Luis Terrazas, quien comisionó a Ramón R. Luján y Leonardo Siqueiros para que se trasladaran a Santa Fe, Nuevo México, a adquirir armas y elementos de guerra, mientras que a Mazatlán y San Francisco, California, envió a José del Hierro.

En mayo de 1862 salió rumbo al interior el "Batallón Primero de Chihuahua", bajo el mando del Coronel Manuel Maya, con 500 hombres, pero después del motín de Palo Chino se redujo a 325. Nunca fue posible conformar un batallón de 2 mil militares a pesar de la insistencia de la Secretaría de Guerra.

El Batallón Primero de Chihuahua formó parte del Ejército de Oriente que defendió la Plaza de Puebla en los meses de marzo a mayo de 1963. Varios de los oficiales franceses fueron deportados a su país después de haberse rendido.

El 25 de julio de ese mismo año, el Congreso de Chihuahua, firmó una nueva protesta en contra del establecimiento de la monarquía en México y declaró que el Estado no pasaría por ningún tratado que celebrara el gobierno impuesto por los invasores.

martes, 3 de mayo de 2011

La Batalla de 5 de Mayo

A principios de 1862 México fue invadido por los franceses. Unos meses antes, en junio de 1861, el Congreso mexicano (a iniciativa del presidente Juárez) había declarado la suspensión por un lapso de dos años del pago de la deuda internacional, debido a que la economía del país estaba prácticamente en bancarrota a raíz de la Guerra de Reforma (1857-1860).
Inglaterra, España y Francia protestaron contra la medida que tomó México, pero los dos primeros llegaron a un acuerdo con los diplomáticos mexicanos. En cambio, Napoleón III, gobernante de Francia, vio en esta situación la oportunidad de extender su imperio en América y decidió invadir México. En abril de 1862 los franceses emprendieron -desde Córdoba, Veracruz- la campaña militar hacia el centro de la República. La primera batalla importante tuvo lugar en Acultzingo, en el límite de los Estados de Veracruz y Puebla.

El 5 de mayo de 1862

El 5 de mayo el general Ignacio Zaragoza comandó al ejército que se enfrentó a los franceses en la batalla de Puebla. El triunfo mexicano fue total, ya que obligó a los franceses a replegarse. Zaragoza, quien muy joven combatió contra la invasión norteamericana y después se distinguió en la Guerra de Reforma, como miembro del ejército liberal, supo aprovechar la disposición de los fuertes de Loreto y Guadalupe, que defendían la ciudad de Puebla. En esta batalla se destacó la participación del contingente de indígenas zacapoaxtlas entre las tropas mexicanas.

La batalla de Puebla fue un logro inmenso para México desde el punto de vista estratégico, porque retrasó un año el avance del invasor y permitió al gobierno mexicano preparar más a fondo la defensa. Pero más importante fue el impacto moral de este triunfo: el pueblo vio que el extranjero no era invencible y que las fuerzas mexicanas fueron capaces de hacer frente al ejército más poderoso del mundo.

Si quieres saber más de esa etapa de nuestra historia, de aquí sacamos estos datos:
http://sepiensa.org.mx/contenidos/h_mexicanas/s.xix/intro.htm

jueves, 17 de marzo de 2011

El presidente Benito Juárez

Te presentamos la biografía del presidente mexicano más apreciado por nuestro país y varios lugares del mundo.

Su frase más conocida es:

Entre los individuos, como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz.


Aunque hay otra que nos gusta mucho.

Libre, y para mi sagrado, es el derecho de pensar... La educación es fundamental para la felicidad social; es el principio en el que descansan la libertad y el engrandecimiento de los pueblos.


(San Pablo Guelatao, México, 1806-Ciudad de México, 1872)

Político mexicano. Hijo de Marcelino Juárez y Brígida García, matrimonio indígena de humilde condición, Benito Juárez quedó huérfano siendo niño y cursó sus primeros estudios en su pueblo natal.


Tenía veinte años cuando ingresó en el Instituto de Ciencias de Oaxaca, donde se licenció en derecho. Su preocupación por la realidad social y en particular por la situación de los campesinos lo llevó a expresar sus puntos de vista liberales y a participar activamente en política.

En 1831 Benito Juárez fue elegido regidor del ayuntamiento de Oaxaca y al año siguiente, diputado al Congreso del Estado. La energía con que defendió los intereses que representaba le valió en 1846 ser diputado por Oaxaca ante el Congreso de la Unión. Un año más tarde fue designado gobernador de su estado natal, cargo en el que permaneció hasta 1852.

Su oposición al tratado de Guadalupe-Hidalgo, por el que México perdió vastas zonas de su territorio en favor de Estados Unidos, encontró cauce en las filas liberales y en la defensa de un proyecto federalista. Sin embargo, los conservadores tomaron el poder en 1853, acaudillados por el general Santa Anna, y Juárez se vio obligado a exiliarse en Cuba.

Al cabo de dos años regresó y se adhirió al plan de Ayutla, entre cuyos firmantes figuraban los generales Villarreal, Comonfort y Álvarez. Al triunfar el pronunciamiento fue designado consejero de Estado y, bajo la presidencia de Ignacio Comonfort, ministro de Justicia. Como tal promulgó una serie de leyes que restablecían las libertades de enseñanza, imprenta y trabajo y anulaban las prerrogativas del clero y el ejército.

Sus disposiciones legislativas, que inspiraron la Constitución de 1857, de corte liberal, motivaron la reacción de los conservadores, quienes se pronunciaron al año siguiente en el plan de Tacubaya. Comonfort pactó con ellos, dio un golpe de Estado y encarceló a Juárez, lo cual fue el detonante de la guerra de Reforma. Como presidente de la Corte Suprema de Justicia, Juárez, que había conseguido huir, se convirtió en el presidente legítimo, de acuerdo con la Constitución, y estableció el gobierno en Veracruz.

Desde allí expidió las leyes de Reforma y proclamó una Constitución más radical que la anterior. Con la ayuda de Estados Unidos los liberales derrotaron finalmente a los conservadores en 1860. Sin embargo, las graves dificultades económicas por las que pasaba el país lo obligaron a suspender el pago de la deuda externa. La medida motivó la intervención del Reino Unido, España y Francia en 1861. Las promesas de Juárez determinaron la retirada de las dos primeras potencias, pero Francia, en connivencia con los conservadores, invadió México en 1863.

Ante la instauración del Imperio de Maximiliano, al año siguiente Benito Juárez se retiró a Paso del Norte (Ahora Ciudad Juárez, Chihuahua) y desde allí organizó la resistencia. Después de tres años de guerra entró en la capital y ordenó fusilar a Maximiliano I en Querétaro. Con el país empobrecido y desunido, fue reelegido por séptima vez en agosto de 1867, restauró la República federal y, al tiempo que daba vigencia a las leyes de Reforma, adoptó una serie de medidas para fortalecer la autoridad presidencial.

Este hecho y el temor a que buscara perpetuarse en el cargo, motivaron la reacción dentro de su propio partido. A pesar de las dificultades económicas, de la hostilidad del Congreso y de numerosos pronunciamientos, en 1872 Juárez fue nuevamente reelegido. Lerdo de Tejada, quien había fundado el Partido Lerdista, se alió a Porfirio Díaz y juntos se alzaron contra Juárez, revuelta que pudo ser sofocada. Tras su muerte, a causa de un ataque cardíaco, el Congreso lo declaró Benemérito de la Patria y de las Américas
.


Fuente:
http://www.biografiasyvidas.com/biografia/j/juarez.htm

sábado, 5 de marzo de 2011

Los jóvenes y 1968

El 68 fue en diversos lugares del mundo un año de "efervescencia revolucionaria". Ni en Berkeley ni en Tokio ni en Roma ni en Berlín ni en París ni en Varsovia ni en México, por citar los principales lugares que los jóvenes semanifestaron, estuvo en juego el poder político ni su ocupación entraba realmente en las expectativas de quienes llenaban las calles con sus protestas.

A lo sumo podría hablarse de revolución cultural, en la medida en que los tres ámbitos principales de la cultura –la familia, los media y la enseñanza– sufrieron una sacudida que les cambiaría profundamente. Aquella energía revolucionaria mundial tenía obviamente peculiaridades específicas en cada lugar. En plena Guerra Fría, con el mundo dividido en dos bloques, la gran contestación se enfrentaba a dos formas de poder, el imperialismo americano y el imperialismo soviético. De modo que distintas eran las formas de opresión contra las que se movilizaban unos y otros y distintas eran las condiciones en que la agitación se producía.

En México, también fueron los estudiantes con voluntad de liberalizar el mundo universitario los que protagonizaron las movilizaciones que acabarían trágicamente el 2 de octubre del 68 con la matanza de la plaza de Tlatelolco, en vigilias de los Juegos Olímpicos. Nunca se ha sabido el número de personas que murieron allí, cuando un Batallón Olimpia progubernamental empezó a disparar contra la multitud. También ,en Estados Unidos, los estudiantes del campus de Berkeley tuvieron un protagonismo destacado en una movida de carácter contracultural. Pero la guerra de Vietnam y la cuestión de los derechos civiles desbordaron en mucho el ámbito universitario. En 1964, bajo la presidencia de Lyndon Johnson, se aprobó la Civil Rights Act, que reconocía a los negros los derechos de los que estaban desposeídos. Fueron años en que las organizaciones pro derechos civiles adquirieron mucha fuerza en la lucha por los derechos de las minorías. Pero el 4 de abril de 1968, Martin Luther King fue asesinado por James Earl Ray en Memphis, un atentado que nunca ha quedado plenamente esclarecido. El 17 de octubre, en los Juegos Olímpicos de México, los atletas americanos Tommie Smith y John Carlos, medallas de oro y bronce en doscientos metros lisos, al subir al podio levantaron el puño con un guante negro, mientras sonaba el himno americano, para manifestar su pertinencia al Black Power.


Por primera vez, los jóvenes, en diversos lugares del mundo asumían el papel de sujetos del cambio social. Sin duda, tiene ello que ver con el bienestar de los años de posguerra, con la demografía y con la extensión social de la enseñanza superior. Casi todos los movimientos del 68 tienen en las universidades su punto de partida. Casi todos eran la reacción frente a formas cristalizadas de autoritarismo.Una generación de jóvenes se encontraba ante la posibilidad de pensar en algo más que los problemas de subsistencia, pero chocaba con una cultura y unas costumbres muy rígidas a derecha e izquierda (la moral de la cultura comunista, incluso en Europa occidental, no era menos restrictiva que la moral de la cultura conservadora).

La matanza de la plaza de las Tres Culturas de México fue en cierto modo el anuncio de una enorme contracción autoritaria en América latina. Pues el gobierno reaccionó con violencia al querer mostrar que "tenía el control de la situación" en vista de las Olimpiadas y del mundial de futbol de 1970.

Comenta uno de los que en esos tiempos tenían cerca de veinte años.

"Nunca se propuso, por ejemplo, la creación de un partido político que sin duda hubiera podido nacer entonces. (Hay que recordar que la izquierda mexicana no estaba representada en el Congreso donde el PRI reinaba con mayoría casi absoluta y que el Partido Comunista mexicano estaba proscrito). Los estudiantes nunca pensamos en la democracia electoral como una salida. En las asambleas votábamos a "mano alzada", en las marchas creíamos "representar" al pueblo y hasta teníamos un eslogan "¡Unete pueblo!", pero el pueblo hubiera necesitado mucho más para unirse, para participar de verdad en la política: hubiera necesitado una estructura, una institución, un cauce, un partido. Esas nociones, y aun la idea misma del voto, eran ajenas al movimiento estudiantil. El movimiento estudiantil fue, esa es la verdad, un movimiento revolucionario "blando". Por eso se inspiró en los ídolos e ideales de la Revolución cubana, y por eso se topó con los tanques de esa otra mítica Revolución mexicana que seguía reclamado la legitimidad histórica. Pero hay que subrayar que este carácter embrionariamente revolucionario del 68 no justifica en absoluto la represión desatada contra él".

La revuelta por tanto se saldó con un fracaso. Pero se había puesto en marcha un proceso, lento pero imparable, de cambio de costumbres y modos de vida, cuyos efectos políticos y legales se fueron concretando lentamente.

Si quieres leer el texto completo de lo que pasó en México y varios otros países en ese año, visita estos enlaces:


jueves, 3 de marzo de 2011

México en la Segunda Guerra Mundial

En 1935 el entonces Reino de Italia (1861-1946) bajo el mando del Partido Fascista invadió y se anexó unilateralmente el Reino Etiopía, es el 6 de noviembre de este año en el que México toma parte con los países de la Sociedad de las Naciones (La Sociedad de Naciones, fue un organismo internacional creado por el Tratado de Versalles, el 28 de junio de 1919. Se proponía establecer las bases para la paz y la reorganización de las relaciones internacionales una vez finalizada la Primera Guerra Mundial)que ejercieron un bloqueo económico en contra de Italia, suspendiendo la exportación de carbón, petróleo, hierro y otros productos mexicanos a ese país y evitando la compra de artículos italianos, mismas que le son levantadas el día 14 de julio de 1935 por acuerdo de la misma Sociedad.

Es entre estas fechas y 1941 que el presidente Gral. Lázaro Cárdenas del Río pone en práctica una política de conciliación, por la cual regresan al país en calidad de indultados diferentes personajes de la Revolución Mexicana que habían tenido que salir del país para proteger su vida o su integridad familiar, como fue el caso de la familia del Gral. Porfirio Díaz, además de otorgar asilo a numerosos desplazados de las luchas internas que se registraban en Europa, destacándose, las stalinistas en la Unión Soviética. y cuyo personaje más notable fue León Trotsky, y a los refugiados civiles y militares de la Guerra Civil Española, sobre todo del bando Republicano que desde 1937 empiezan a llegar en barcos fletados sobre todo por el gobierno mexicano, mientras internamente grupos españoles monárquicos festejan los avances del Gral. Francisco Franco. En contraparte el gobierno del Gral. Cárdenas rechaza la entrada de refugiados judíos al país.

El 17 de junio de 1939 el gobierno mexicano retira su embajada de territorio español, dejando los asuntos diplomáticos en manos de la embajada cubana Al realizarse la invasión de Checoslovaquia, en septiembre de 1939 el gobierno cardenista se declara neutral ante los contendientes, aunque el 18 de Octubre llegan al puerto de Veracruz los primeros refugiados mexicanos de la guerra, quienes vivían o estudiaban en Europa. A su vez el gobierno cardenista empieza a realizar el control gubernamental de las propiedades privadas o compañías de origen italiano y alemán, como fue la toma del barco alemán Columbus mismo que fue hundido por sus marinos antes de ser tomado. El gobierno cardenista reconoció a los diferentes gobiernos legítimos refugiados en el exilio por lo que Republicanos Españoles hicieron la última ceremonia de toma de poder en el palacio del Ayuntamiento de México en 1940, aunque se le acusa de haber traído de contrabando parte del tesoro español a bordo del barco Vita en marzo de 1939 por lo que por medio de la embajada portuguesa el gobierno español franquista presenta una protesta diplomática.

Ese mismo año el 12 de Mayo protesta ante Alemania por la invasión de Bélgica, Los Países Bajos y Luxemburgo y solicita al legado alemán Arthur Dietrich salir del país el día 12 de Junio, por la entrada formal de Italia a la guerra se refugian barcos italianos en puertos mexicanos, a su vez varios barcos alemanes tratan de salir pero al ser copados por fuerzas británicas regresan a puertos mexicanos donde varios serán requisados y puestos al servicio del gobierno mexicano, destacándose varios tanqueros italianos y alemanes, que luego serán hundidos por submarinos U alemanes e iniciando el estado de guerra entre México y las Potencias del Eje (Alemania Italia y Japón).

Con la entrada al gobierno del Gral.Manuel Ávila Camacho en diciembre de 1940, que las acciones diplomáticas se intensificaron, por lo que los Estados Unidos de América propusieron a México entre otras medidas, evitar la venta de petróleo crudo a las naciones del Eje y aliados de estos que estuvieran por esas fechas aun neutrales. Además se toman acuerdos panamericanos por los cuales las naciones americanas declaran que el ataque a una sola nación americana será tomada como hecha a todas.

Es entonces que entre el 1 y 8 de abril de 1941 el gobierno mexicano incauta todas las embarcaciones alemanas e italianas refugiadas en puertos mexicanos, llevando a 1,300 marinos a poblaciones del centro del país, donde serán puestos en una especie de prisión preventiva, estos barcos son entonces abanderados el día 9 de abril y puestos al servicio del gobierno mexicano, por lo cual Alemania protesta ya que no existía estado de guerra entre ambas naciones, por lo mismo se solicita la salida de los embajadores retirando el reconocimiento de su calidad diplomática el día 22 de agosto, lo que es recíprocamente hecho por el gobierno alemán con los diferentes cónsules mexicanos que se encuentran en los territorios controlados por las Potencias del Eje, los cuales habían estado llevando en varios casos acciones humanitarias que permitieron la salida de miles de refugiados de la guerra, sobre todos judíos.

El día 4 de abril de 1941 durante las incautaciones de barcos que el Senado de la República en sección privada aprueba un acuerdo sobre el libre tránsito aéreo con los Estaos Unidos, este mismo poder recibe el 17 de Octubre la solicitud del gobierno federal para suspender relaciones diplomáticas con Alemania, Italia y La Francia de Vichy, reanudando por otra parte relaciones con los gobiernos de Inglaterra, Unión Soviética y el gobierno francés en el exilio. Además recibe a integrantes de la monarquía europea, que al ser desterrados por los gobiernos apoyados primero por la Alemania nazi y luego por el gobierno de la Unión Soviética, no pueden retornar a su país, como fue el caso del Rey Carol II de Rumanía. Por otra parte el gobierno estadounidense hace publicas listas con compañías mexicanas con capital alemán, italiano o japonés, las cuales son privadas de comerciar con los EE.UU., las cuales son rechazadas por el representante alemán y cuyo comentario crea conflictos con el gobierno mexicano.

Es así que al producirse el ataque de Japón contra los Estados Unidos el 7 de diciembre de 1941, el gobierno mexicano, cumpliendo los compromisos contraídos en las Conferencias Internacionales, rompió sus relaciones diplomáticas y consulares el día 11 con el Japón, Italia y Alemania, luego de que Estados Unidos les declarara la guerra, dejando sus asuntos diplomáticos en Europa a cargo del gobierno Sueco desde el 15, para luego romper relaciones el 23 con Bulgaria, Hungría y Rumanía, notificando el caso al embajador japonés y otros, a cuyos ciudadanos y súbditos se les congelan cuentas bancarias y se les incautan propiedades.

El día 20 de enero de 1942 se emite un decreto por el cual se declara no beligerante a los Estados Unidos por lo que sus naves, aeronaves y tropas de su fuerza armada pueden usar los puertos y territorio mexicano como en tiempos de paz, el gobierno mexicano expulsa a los diplomáticos italianos y japoneses entregándolos al gobierno estadounidense el 18 de febrero, mientras tanto los días 7 de abril y 27 de marzo se firman acuerdos por los que México puede adquirir pertrechos en los Estados Unidos para modernizar sus fuerzas armadas, además de convenios industriales.

Para entonces México intensifico la venta de petróleo a varios países siendo su principal cliente Estados Unidos. Este comercio naturalmente no convenía a las potencias del Eje, motivo por el cual los submarinos alemanes amenazaron a los buques mercantes de México, advirtiendo que esta actividad podría tener severas consecuencias. Es así que día 23 de abril de 1942 es torpedeado el primer buque tanque mexicano, llamado Tamaulipas de 80 mil barriles, en su tránsito entre la Habana (Cuba) y Florida (Estados Unidos), el 13 y 14 mayo de 1942 torpedean otros dos navíos petroleros, el Potrero del Llano y luego el Faja de Oro, por lo cual el gobierno mexicano protesta ante los gobiernos del Eje, ya que técnicamente eran navíos de un país neutral, a lo que las potencias contestan con no recibir la queja diplomática.

El 22 de mayo de 1942 se reúne el Consejo de Ministros convocado por el presidente Ávila Camacho, mismo que el 25 de mayo y luego de funerales públicos en la Plaza de la Constitución a los marinos muertos del Faja de Oro y por medio del oficial mayor de la Secretaría de Gobernación Adolfo Ruiz Cortines solicita a la comisión permanente del Congreso de la Unión se abra un periodo extraordinario para analizar la declaratoria de guerra. Entonces el Congreso mexicano emite el 22 de mayo de 1942 la declaratoria del estado de guerra.

Artículo I. Se declara, que a partir del 22 de mayo de 1942, existe un estado de guerra entre los Estados Unidos Mexicanos y Alemania, Italia y Japón.

Artículo II. El Presidente de la República hará la declaración correspondiente a las notificaciones internacionales que procedan.

Artículo III. Esta Ley y la declaración presidencial a que se refiere al artículo anterior, entraran en vigor a partir de su publicación en el Diario Oficial.

Por esto el 29 de mayo en la Secretaría de Gobernación se lleva a cabo el registro de extranjeros en México, el 1º de junio se notifica al encargado de negocios de Alemania en México, Sr. Ralf Arfwedson. El 3 de Junio se notifica a los gobernadores que solo el presidente puede suspender garantías individuales, el 4 de junio se dan manifestaciones masivas de apoyo y solo hasta el 7 de mayo de publica el bando respectivo.

Es así como el 12 de Junio se publica la Ley sobre las propiedades y negocios del enemigo nombrándose una Junta de Administración y Vigilancia, por otro lado se trasladan y limitan a los ciudadanos de las potencias del eje a poblaciones como Temixco en Morelos, que les servirán como campo de concentración, aunque a varios se les deporta a los Estados Unidos, e incluso se hace lo mismo con ciudadanos mexicanos descendientes sobre todo de alemanes y japoneses. Mientras es retirado el ultimo diplomático mexicano ante el gobierno de Vichy en Francia el 30 de junio de 1942.

La coordinación de la defensa de toda la costa del Golfo de México y el Caribe mexicano queda inicialmente bajo el mando del Gral. Abelardo L. Rodríguez y la costa del Océano Pacifico a cargo del Gral. Lázaro Cárdenas, mismo que se opone a que sean usados los puertos naturales del Golfo de California como bases para la marina estadounidense, por lo que luego es nombrado Secretario de la Defensa Nacional y el Gral. L. Rodríguez encargado de un despacho de fomento industrial.

El día 11 de agosto de 1942 se constituye el primer Consejo General de la Defensa Civil, mismo que apoya para que el 19 se emita la Ley del Servicio Militar Obligatorio, que desde tiempos del presidente Porfirio Díaz no se había podido poner en práctica. Por esta Ley el Servicio Militar Nacional empieza con los nacidos en 1924, los cuales fueron desplazados de sus poblaciones e instalados en casas particulares, los cuales les daban abrigo y alimentos como parte de su apoyo a la guerra, el 24 de septiembre de 1942 se instala el Consejo Supremo de la Defensa Nacional.

El día 16 de septiembre llegan por barco 800 refugiados mexicanos que salen de la Francia de Vichy con quien rompe definitivamente relaciones diplomáticas el gobierno mexicano el día 9 de noviembre, para luego el 11 iniciar con el registro de los conscriptos al Servicio Militar Nacional, es así que el 23 de diciembre se liberan varias tasas aduaneras al intercambio comercial entre México y los EE.UU.

Para el 23 de enero de 1943 se intercambian cartas diplomáticas entre México y los Estados Unidos. por el cual se regulariza el enrolamiento de ciudadanos mexicanos en el ejército de los EE.UU. y otros países aliados como el Reino Unido (Inglaterra), que tanto hicieron en los campos de batalla, ya que al contrario de los negros no eran segregados en el ejército de los EE.UU., a su vez el de sus ciudadanos en el ejército mexicano. Para el 28 del mismo se pasa revista en los Campos Militares de Balbuena al nuevo equipo militar adquirido en los Estados Unidos. entre los que se incluyen tanques, con lo que da el inicio práctico al arma de blindados en el ejército mexicano ya que desde 4 de mayo de 1938 se habían comprado las seis primeros unidades, además del cuerpo de paracaidistas con la compra de aviones de transporte de tropa. En las ciudades de todo el país pero sobre todas en la Ciudad de México se dan ejercicios de obscurecimiento, en los cuales la población civil debía participar al apagar todas las fuentes de luz, para así hacer difícil el bombardeo de estas ciudades.

El día 27 de noviembre de 1942 se instala bajo el mando del Sr. Adolfo Ruiz Cortines la Comisión Nacional de Emergencia, misma que debía coordinar las acciones de todo el gobierno mexicano, para el día 14 de Diciembre sale vía Estados Unidos. un grupo de 150 pilotos de la Fuerza Aérea Mexicana para integrarse a unidades de combate estadounidense en el teatro de operaciones del Pacifico, a los cuales siguieron varios otros pilotos, técnicos y personal de infantería en números más reducidos, por lo mismo el Jefe de Aeronáutica Militar, el Gral. Gustavo Salinas propone la integración de un grupo propio al presidente, como el que ya tenían los brasileños.

Por estas fechas se da una ceremonia en la Plaza de la Constitución de la Ciudad de México a la que seguirían varias otras, conocidas como "Ceremonias de Acercamiento", en la cual los caudillos de las luchas revolucionarias se reunirían poniendo sus discrepancias de lado, en el Zócalo se reunieron los ex presidentes vivos. Plutarco Elías Calles, Abelardo L. Rodríguez, Pascual Ortiz Rubio, Emilio Portes Gil, Adolfo de la Huerta, Lázaro Cárdenas, con el presidente Manuel Ávila Camacho.

Es bajo estas circunstancias que varias autoridades estadounidenses visitan México, poniendo énfasis en los jefes militares, como el caso del Jefe de Estado Mayor del ejército de los Estados Unidos, Gral. George Marshall en 1943, el teniente general Walter Krueger y la Comisión de Defensa Civil de los EE.UU., sin olvidar la visita del presidente estadounidense Franklin Delano Roosevelt el 20 de abril de 1943 a la ciudad de Monterrey, siendo la primera visita a territorio mexicano (fuera de la zona fronteriza) de un presidente estadounidense, a la cual en reciprocidad el presidente mexicano Manuel Ávila Camacho realizo en territorio estadounidense el día siguiente y a cuya consecuencia el Congreso de la Unión expidió un decreto por el cual facultaba al ejecutivo a ausentarse del país durante la guerra sin permiso previo del congreso si esta no era mayor a 72 horas.

En 1944 por intersección del gobierno de Suecia se realiza el intercambio de los diplomáticos que quedaron prisioneros mutuamente entre naciones latinoamericanas y las Potencias del Eje en Europa, llegando a tierras mexicanas el día 29 de marzo los miembros diplomáticos de México y sus familias. Los cuales estuvieron hospedados en pueblos de las orillas del río Rin.

Es el 24 de julio de 1944 que un grupo de combate de la Fuerza Aérea Mexicana compuesto por dos escuadrones aéreos salen de la antigua estación de Buenavista rumbo a los Estados Unidos de América para recibir entrenamiento como grupo, y así ser enviados luego al frente del Océano Pacífico en Asia, específicamente a las Islas Filipinas, bajo la bandera mexicana aunque integrado a un grupo estadounidense de combate, a este grupo se la dio el nombre de Fuerza Aérea Expedicionaria Mexicana con distintivo Escuadrón 201, con alrededor de 300 efectivos operó durante la Batalla de Luzón en la etapa final del conflicto, realizando 59 misiones de combate, este grupo al participar individualmente tuvo que ser entrenado en el sistema estadounidense de combate, sus pilotos debieron pasar un riguroso examen de idioma ingles y todo el equipo se tuvo que familiarizar con los modernos aviones estadounidenses, ya que para aquella época la Fuerza Aérea Mexicana solo contaba con anticuados aviones bimotores.

Es el 5 de abril se celebra en la ciudad de San Francisc en los Estados Unidos las conferencias de paz, donde México participa con una delegación, misma que fue la base para la creación de la moderna organización internacional de las Naciones Unidas.

El 7 de mayo se declara la victoria en Europa con la rendición de Alemania, por lo que para el 31 de mayo quedan en liberta los alemanes detenidos en Perote, Veracruz; con el término de la guerra europea se pasa a retiro a 500 generales y miles de oficiales y jefes, sustituyéndolos por personal emanado del Colegio Militar, es así que también se da el retorno de varios de los combatientes mexicanos que se enrolaron en las filas del ejército estadounidense, siendo un caso muy sonado el del sargento José Mendoza Lopéz, que combatiendo en la batalla de las Ardenas, en concreto los bosques de Creenko en Bélgica, logro matar a varios alemanes y evitar la captura de parque por parte de estos.

Luego del uso de bombas atómicas el Imperio japonés se rinde y es Antonio Cárdenas Rodríguez el encargado de representar al gobierno mexicano en la firma de la rendición de Japón, para luego regresar con el Escuadrón 201 a la ciudad de México, siendo homenajeados durante todo su recorrido, mientras tanto el 14 de Julio se emite la prorrogación del estado de guerra con Japón por treinta días más, el 15 se celebra con día feriado obligatorio el fin de la guerra, el 19 se ofrece en la Basílica de Guadalupe una misa especial en agradecimiento por el fin de la guerra, renunciando el día 28 de Julio el Gral. Lázaro Cárdenas como Secretario de la Defensa Nacional.

Para entonces se calcula que para la guerra se aportaron dos mil millones de pesos, de los cuales 145 millones de dólares son solicitados como indemnización de guerra a las Potencias del Eje.

Casi como último acto se inauguran las nuevas instalaciones de la Secretaría de la Defensa Nacional en las Lomas de Sotelo el día 26 de noviembre de 1944.

Fuente:
http://es.wikipedia.org/wiki/M%C3%A9xico_en_la_Segunda_Guerra_Mundial

Si quieres leer más sobre el Escuadrón Mexicano de Caza 201 (Águilas Aztecas). entra a este enlace:

http://www.exordio.com/1939-1945/paises/mexico.html






miércoles, 2 de marzo de 2011

México después de la Revolución.

En el México posrevolucionario, el Estado, al convertirse en rector de la economía, buscó dinamizar y diversificar la estructura productiva con el objetivo de crear las bases para que ocurriera el crecimiento. Sin embargo, la inversión en la industria encontró una población con baja escolaridad, un sistema de educación técnica a nivel artesanal y un sistema profesional con oferta escasa y centrado en profesiones liberales, que en el campo de la ingeniería se dirigía a la formación de agrónomos. El acelerado desarrollo de la técnica, los descubrimientos en el campo de la ciencia, así como el auge que las nociones de articulación entre la ciencia y el Estado tuvieron en los países avanzados condujo a los primeros intentos de una política orientada a impulsar el desarrollo científico por medio del mejoramiento de las condiciones de infraestructura y de formación de recursos humanos para la investigación. El sistema de igualdad de oportunidades económicas y sociales del nuevo orden dio lugar a la creación de Escuelas Primarias Industriales de Artes y Oficios, y en 1916 a la Escuela Práctica de Ingenieros Mecánicos Electricistas y a la Escuela Nacional de Química Industrial.

A partir de 1921, el ritmo de las actividades económicas se recuperó y aparecieron nuevas actividades industriales dándose un crecimiento de la ocupación en la manufactura y los servicios y la apertura incondicional a la inversión extranjera. Se crearon también importantes instituciones que configuraron el marco económico, entre ellas el Banco de México en 1925. El impulso que se pretendió dar a la economía tuvo una orientación, caracterizada por un nuevo proceso de tecnificación, hacia los primeros intentos organizativos de la educación técnica, unificando, en 1923, este tipo de enseñanza al instituirse el Departamento de Enseñanza Técnica, Industrial y Comercial en la SEP, del que dependían la Escuela de Ingenieros Mecánicos y Electricistas, la Escuela Técnica de Maestros Constructores y la Escuela de Industrias Textiles e Institutos Técnicos Industriales. Se expandió también el sistema de educación técnica a nivel medio en toda la república, surgiendo el Sistema de Escuela Vocacional Industrial y creándose la Preparatoria Técnica como antecedente para las escuelas de altos estudios: Escuela Superior en Mecánica y Eléctrica, Escuela Superior en Construcción y Escuela Superior de Comercio y Administración. El impulso nacionalista del gobierno de Obregón dio lugar también a la fundación de la Universidad Popular, la Universidad Obrera y la Universidad Nacional del Sureste (posteriormente Universidad de Yucatán), y en 1925 a la Universidad de Guadalajara, mientras la educación agrícola se consolidó con la fundación de nuevas escuelas y el traslado de la Escuela Nacional de Agricultura a las actuales instalaciones en Chapingo, Estado de México. Sin embargo, en 1930, la oportunidad de acceder a la educación superior estaba al alcance del 1% de la población en edad de recibirla. Adicionalmente, se creó la Sociedad Científica Antonio Alzate con el objetivo de fomentar la actividad científica; en dicho esfuerzo fue determinante la creación de la Secretaría de Educación Pública (SEP) en 1921.

Como parte del interés en el periodo posrevolucionario por dinamizar y diversificar la estructura productiva, la educación técnica aceleró su crecimiento y se consolidó. La escuela se constituyó en el espacio privilegiado de la formación profesional. Hasta 1929 se introdujeron numerosas innovaciones pedagógicas, administrativas y técnicas que trataron de vincular la educación con la realidad socioeconómica para transformarla. Sin embargo, el desarrollo del sistema educativo no se articuló con el sector industrial, porque tanto las industrias extractivas como las de transformación eran controladas por extranjeros. Si bien el crecimiento de la economía se vio afectado por la inestabilidad política y la crisis económica de 1929 también se propició un periodo en el desarrollo industrial fortalecido por la intervención estatal. La disminución de las importaciones hicieron posible construir un aparato industrial nacional que produjo para el mercado interno.

En la medida en que el gobierno enfatizó la necesidad de una economía autosustentada y con bajos niveles de interacción con el exterior, la ciencia y la técnica emergieron como factor esencial para el funcionamiento del Estado. Los intentos del Estado por gestar la política científica tendieron a impulsar el desarrollo científico a través del mejoramiento de las condiciones de infraestructura y de formación de recursos humanos para el fomento de la actividad de investigación. Así, se acentuó el fomento de la investigación científica para el desarrollo económico e industrial, convirtiendo la experimentación y la investigación en prioridades presupuestales, mientras la reforma educativa puso énfasis en una acción sin precedente: la enseñanza técnica, que tuvo modificaciones sustanciales como la organización sistemática, que incluyó centros educativos para maestros técnicos e institutos para la capacitación de trabajadores; la orientación, que buscó capacitar al hombre para una eficiente producción material; el manejo racional de los recursos a su disposición, y la transformación del medio físico conforme a sus necesidades. El distanciamiento de la universidad del proyecto estatal explicaba parcialmente dicha atención a la enseñanza técnica que coincidía con los valores de la Revolución Mexicana y la creación de una conciencia nacional.

Para 1932 se identificaban tres grupos de escuelas técnicas dentro del sistema educativo federal: las destinadas a la enseñanza de formación artesanal, las de formación de obreros calificados y las escuelas de enseñanza técnica superior reorganizadas en el Departamento de Enseñanza Técnica, Industrial y Comercial, con el fin de abastecer la exigencia de la producción. Las reformas introducidas en la enseñanza media en 1932 partieron de la diferenciación entre la educación técnica y la enseñanza de carácter universitario, la primera orientada a formar hombres de especialidad concreta y definida, la segunda para formar hombres de pensamiento general.

El cambio más significativo en el papel de la educación se dio a partir de la década de los años treinta, con la institucionalización de la educación socialista durante el gobierno de Lázaro Cárdenas: la educación pasó de ser un objetivo social a ser un instrumento político. Como resultado, la educación técnica aceleró su crecimiento como una respuesta económica, "con el fin de formar cuadros técnicos y profesionales, impulsar la investigación y el desarrollo tecnológico, ampliar el marco de las oportunidades educativas y reducir la dependencia económica del extranjero" .

Esta dirección de la atención educativa agudizó la confrontación entre dos tipos de formación profesional: universitario, de orden humanístico, y tecnológico, de orden científico. La respuesta por parte del Estado fue la creación del Instituto Politécnico Nacional . Su intención académica se resumió en la orientación profesional técnica en carreras subprofesionales o profesionales y la sustitución, como elección profesional, de carreras liberales por tecnológicas; la intención económica se resumió en la finalidad de preparación de la fuerza de trabajo para vincularse con las necesidades del desarrollo nacional para una economía independiente. A la creación del IPN, la reacción por parte de las fuerzas conservadoras no se hizo esperar y éstas crearon importantes instituciones privadas de enseñanza superior como la Universidad Autónoma de Guadalajara, el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, la Universidad Iberoamericana y el Instituto Tecnológico Autónomo de México.
La creación del Instituto Politécnico Nacional (IPN) propició la incorporación de las escuelas técnicas dependientes de la Secretaría de Educación Pública; tal hecho puede verse como el origen del Sistema Nacional de Educación Técnica, antecedente directo del Subsistema de Educación Tecnológica. También mostró la fuerte intervención del Estado, el cual buscaba la formación de cuadros que posibilitaran el desarrollo industrial y de servicios. En ese contexto se atribuyó a la educación tecnológica la responsabilidad de formar los recursos humanos en apoyo al desarrollo del aparato productivo nacional, convirtiéndola en eje de la política modernizadora para el desarrollo y agente del cambio social, características que la definirían hasta el último tercio de los años setenta.

Con la educación socialista se dio un impulso sin precedente a la enseñanza rural, pero sobre todo se mantuvo una promoción sostenida de la enseñanza técnica que formaría al obrero calificado y al ingeniero mexicano, que renovaría la tecnología necesaria para el país. Que en 1948, partiendo de una iniciativa del IPN, dio lugar a la creación de los institutos tecnológicos regionales.
El discurso gubernamental también hizo explícita la importancia de que fuera el Estado el encargado de organizar, mantener y estimular la investigación científica, lo que dio origen en 1936 a la creación del Consejo Nacional de Educación Superior e Investigación Científica (CONESIC), quien se encargó de coordinar y organizar la educación superior en estrecha relación con la actividad científica, sirviendo de base al desarrollo socioeconómico. Esta intervención se vio fuertemente limitada tanto por la insuficiencia de una infraestructura educativa como por el reducido apoyo y desinterés por parte de los diversos sectores sociales del país.

La orientación socioeconómica del cardenismo (1934-1940), se tradujo en la intensificación de la reforma agraria, el apoyo a la organización y la lucha obrera, la creación de una conjunto de empresas estatales, el desarrollo de las comunicaciones, la reorganización del sistema financiero, la utilización de la política fiscal con fines de manejo económico, el fortalecimiento del Estado y una política exterior independiente. Esta política nacionalista propició el desarrollo de la infraestructura económica del país al crear la Comisión Federal de Electricidad, Altos Hornos de México, la expropiación de las compañías petroleras en manos extranjeras y la nacionalización de los ferrocarriles, así como la ejecución de programas destinados a diversificar la producción y el comercio exterior. El rasgo característico de ese periodo fue la preferencia, en el discurso político, de la ciencia y la técnica como elementos esenciales para los cambios estructurales de la economía nacional, y la capacidad del Estado para unificar variados esfuerzos dando forma a lo que posteriormente llegaría a ser el subsistema de educación tecnológica.

La educación técnica experimentó una progresiva adaptación a las necesidades económicas y sociales, y estrechó los vínculos con el sector productivo, particularmente en la industria de energéticos, con la modernización de la industria azucarera y la nacionalización de los ferrocarriles. La formación profesional tecnológica se relacionó directamente con las necesidades del sector productivo; existió un mercado profesional que creció, ampliándose el campo de la práctica profesional de los ingenieros, particularmente con la ausencia de tecnología extranjera después de la nacionalización de la industria petrolera.

lunes, 28 de febrero de 2011

El Maximato y la Guerra Cristera.

El maximato fue un periodo histórico y político dentro del desarrollo de México que va de 1928 a 1934. Este período debe su nombre a Plutarco Elías Calles, quien era conocido como "El Jefe máximo de la Revolución Mexicana". Elías Calles sólo fue presidente en el periodo 1924-1928, pero en los seis años siguientes, se sucedieron tres presidentes, todos ellos subordinados en menor o mayor medida a los intereses y políticas del ex presidente. Los presidentes, y sus respectivos mandatos, son:

Emilio Portes Gil (1928-1930): Designado por el Congreso para sustituir al presidente electo.

Álvaro Obregón. Electo en 1930 pero fue asesinado antes de asumir el cargo.

Pascual Ortiz Rubio (1930-1932) electo para completar el periodo.

Abelardo L. Rodríguez (1932-1934): Sustituto de Ortiz Rubio quien renunció al cargo.

La influencia del ex presidente llegó a su fin cuando Lázaro Cárdenas del Río lo expulsó del país en 1936, luego de haber sido electo presidente en 1934.

Antecedentes:

Inestabilidad y grandes cambios marcaron la tercera década del siglo XX en México. En muchos sentidos, los años veinte representaron para México la disolución definitiva de las prácticas vigentes durante el porfiriato y un paso definitivo hacia la consolidación de un sistema político cuya vigencia culminaría 70 años después.

Para entender el periodo conocido como Maximato es necesario situarse en el convulso contexto marcado, en un sentido por el final de la Revolución mexicana (1910 a 1921), las consecuencias desastrosas para la economía mundial de la Crisis Económica Mundial de 1929, y los efectos de la así llamada Guerra Cristera (también conocida como guerra de los cristeros o cristiada) (1926-1929) y por eso subimos un video que explica esa etapa de la lucha por estabilizar la vida de la nación.

Este periodo está inscrito pues, en un momento de gran agitación social y política. El período mismo habría de comenzar con un magnicidio. Aunque formalmente, la Constitución mexicana prohibía la reelección del presidente de la república, la Carta Magna se reformó para que Álvaro Obregón fuera elegido para ocupar dicho cargo, luego de haberlo ocupado de 1920 a 1924. Este acontecimiento significó mucho más que el asesinato de un presidente electo, pues la muerte de Obregón (quien era sin duda la figura política más prominente del país), obligó al reposicionamiento de los actores políticos que buscaban llenar el vacío que se había creado.

Así, el poder recayó de forma natural en el presidente saliente,Plutarco Elías Calles. Éste, al ver los efectos de la estrategia reeleccionista de Obregón (asesinado por José de León Toral), decidió ejercer el poder de forma indirecta, detrás de gobernantes débiles elegidos desde candidatos porque el que tomaría las decisiones sería él aunque los docunentos los firmara el presidente en turno.



Esta información la conseguimos en Wikipedia, la enciclopedia libre.



http://es.wikipedia.org/wiki/Maximato



jueves, 24 de febrero de 2011

El voto y los derechos políticos de las mujeres en México.

El 17 de octubre de 1953 apareció en el Diario Oficial un decreto en el que se anunciaba que las mujeres tendrían derecho a votar y ser votadas para puestos de elección popular. Esto fue el resultado de un largo proceso que había comenzado muchos años atrás.

Durante la Revolución Mexicana, la incorporación de las mujeres fue importante, no sólo como acompañantes de los hombres y realizando sus tareas tradicionales (lavar, cocinar y cuidar a sus hijos, entre otras), sino que también tuvieron actividades militares. Se dedicaron a difundir ideas revolucionarias, fueron espías, correos y enfermeras, consiguieron ayuda para la población civil y colaboraron en la redacción de proyectos y planes. Realmente fue una contribución activa e importante. Tradicionalmente se ha dicho que las que participaron, lo hicieron para ayudar a sus hijos y esposos, que su lucha fue callada y desinteresada, pero es muy probable que ellas hayan sentido que su situación mejoraría en el momento que las cosas cambiaran en el país. A fines de 1916, Hermila Galindo, secretaria particular de Venustiano Carranza, envió al constituyente un escrito en el que solicitó los derechos políticos para las mujeres argumentando lo siguiente:

“Es de estricta justicia que la mujer tenga el voto en las elecciones de las autoridades, porque si ella tiene obligaciones con el grupo social, razonable es, que no carezca de derechos. Las leyes se aplican por igual a hombres y mujeres: la mujer paga contribuciones, la mujer, especialmente la independiente, ayuda a los gastos de la comunidad, obedece las disposiciones gubernativas y, por si acaso delinque, sufre las mismas penas que el hombre culpado. Así pues, para las obligaciones, la ley la considera igual que al hombre, solamente al tratarse de prerrogativas, la desconoce y no le concede ninguna de las que goza el varón”.

Eran argumentos coherentes con el liberalismo político del constitucionalismo que, en las Adiciones al Plan de Guadalupe de 1914, se había comprometido a: “asegurar a todos los habitantes del país la efectividad y el pleno goce de sus derechos y la igualdad ante la ley”.

Sin embargo, al redactarse la Constitución de 1917 nos encontramos con que, al discutirse la petición, se decidió -sin mucha discusión- negar a las mujeres los derechos políticos.

Nos podemos dar cuenta que era a los legisladores, a quienes no les interesaba que las mujeres obtuvieran el derecho a votar ya que temían que con “el avance de la civilización”, las mujeres se interesaran por asuntos ajenos a sus hogares y sus familias y los abandonaran, por eso había que mantenerlas fuera del juego democrático. Por un lado, les negaron el derecho al sufragio, y por otro, no hubo una propuesta consistente para sacarlas fuera del círculo restringido del hogar y educarlas políticamente. Esta postura generará una pérdida histórica respecto a la educación cívica de las mujeres y se reflejará en el futuro comportamiento electoral y en su pasividad en el ámbito político.

De esta forma, la negación del sufragio femenino basada en la supuesta incapacidad de las mujeres para el ejercicio ciudadano, fue una argumentación parcial que no consideró que parte de la población masculina tampoco tenía una educación cívica suficiente como para ejercer la ciudadanía con plena conciencia.

Así, el Artículo 34 de la Constitución quedó redactado de la siguiente forma:

“Son ciudadanos de la República todos los que, teniendo la calidad de mexicanos, reúnan además los siguientes requisitos:

I. Haber cumplido 18 años siendo casados y 21 si no lo son y

II. Tener un modo honesto de vivir”.

El 23 de enero de 1917, el artículo se redactó en masculino; las mujeres fueron omitidas, es decir, no fueron tomadas en cuenta en la redacción. Tres días después, el día 26, en la sesión del Congreso constituyente, Félix Palavicini advertía del peligro que implicaba esta omisión:

“El dictamen dice que tienen voto todos los ciudadanos, está el nombre genérico; esta misma redacción tenía la adición que existe en la Constitución del 57 y que se conserva hoy, y yo deseo que aclare la Comisión en qué condiciones quedan las mujeres y si no estamos en peligro de que se organicen para votar y ser votadas”.

Y tenía razón, porque justamente de esto se valió Hermila Galindo para postularse como candidata a diputada en 1918, y a pesar de que se dijo que había obtenido la mayoría de los votos, el Colegio Electoral no se lo reconoció. Ella sabía que eso sucedería, pero era la manera de desafiar, en los hechos, a la ley, y además mostrar a la opinión pública lo injusta que era esa situación para las mujeres.

Algunas mujeres que lograron puestos políticos en los años 20.

Después de la promulgación de la Constitución, durante los años veinte hubo algunos intentos de otorgar a las mujeres el derecho al sufragio. En este sentido, entre 1923 y 1925 en Yucatán, San Luis Potosí y Chiapas se concedió la igualdad política para las mujeres para votar y ser votadas, lo que hizo que varias se convirtieran en diputadas. Sin embargo, esta experiencia duró poco, sólo el tiempo que estuvieron en el poder los gobernantes que las postularon.

Yucatán fue el primer estado que reconoció el sufragio femenino, tanto en el ámbito municipal como estatal, durante el gobierno de Felipe Carrillo Puerto (1922-1924). Así, en 1923, hubo tres mujeres electas para diputadas al congreso estatal: Elvia Carrillo Puerto -hermana del gobernador-, Raquel Dzib y Beatríz Peniche de Ponce; además Rosa Torre fue electa para regidora en el ayuntamiento de Mérida. Sin embargo, cuando el gobernador murió asesinado en 1924, las cuatro tuvieron que dejar sus puestos.

En San Luis Potosí, las mujeres obtuvieron el derecho a participar en las elecciones municipales en 1924 y en las estatales en 1925. Sin embargo, durante el gobierno de Rafael Nieto la ley había sido derogada (1926).

En Chiapas, se reconoció el derecho a votar a las mujeres en 1925.

Para finales de la década –en 1929–, con la fundación del Partido Nacional Revolucionario (PNR), se redactó su Declaración de Principios y en su primer punto decía: “…ayudará y estimulará paulatinamente el acceso de la mujer mexicana a las actividades de la vida cívica…”. De esta manera, las mujeres podían suponer que en un futuro podría haber un cambio en la posición gubernamental en relación a su participación en la vida cívica del país. Ese cambio no se dio sino hasta la segunda mitad de los años treinta, durante el gobierno de Lázaro Cárdenas, cuando el tema volvió a tomarse en cuenta.

La etapa del Presidente Lázaro Cárdenas.

El cardenismo implantó un proyecto político nacional cuyo interés era relacionarse de manera peculiar con los sectores sociales, permitiéndole enfrentar los problemas básicos que tenía el país con un margen importante de éxito.

Este proyecto nacional contempló la creciente intervención del Estado en la vida económica y social, la recuperación de los recursos básicos que tenía el país que estaban en manos de los extranjeros, la reforma agraria y la organización amplia de los trabajadores. Para desarrollar este proyecto, era necesario lograr un amplio consenso y compromiso popular, de ahí que se diera capital importancia a las acciones de los trabajadores, guiadas y conducidas por el gobierno.

En este contexto se formó el Frente Único Pro Derechos de la Mujer (FUPDM) constituido formalmente en 1935 y que llegó a contar con 50 mil mujeres afiliadas. Hubo mujeres de diferentes profesiones y tendencias: intelectuales, profesionistas -maestras sobre todo-, obreras, mujeres pertenecientes a diversos sindicatos y partidos políticos, veteranas de la Revolución, “feministas de izquierda y de derecha, simples liberales, católicas y del sector femenino del PNR, callistas y cardenistas”. Esta diversidad conseguida por el Frente se debió a que si bien su demanda principal era alcanzar el derecho al voto, en su programa había otros puntos que hacía que se acercaran mujeres de las más diversas tendencias.

Por cuestiones de clases sociales, lo más importante para las mujeres reunidas en el Frente, fue el voto, ya que las otras demandas no lograron conciliarlas. Así, a partir de 1937 el FUPDM se mantuvo estructurado fundamentalmente en torno a una sola demanda: el derecho al sufragio.

En 1937 Cárdenas afirmó que: “En México el hombre y la mujer adolecen paralelamente de la misma deficiencia de preparación, de educación y de cultura, sólo que aquel se ha reservado para sí derechos que no se justifican”. Ante esta declaración las mujeres organizadas nombraron a Soledad Orozco (miembro del PNR) como candidata a diputada por León, Guanajuato y a Refugio García (integrante del FUPDM) por Uruapan, Michoacán. Esto causó revuelo ya que se declaró que para que ellas pudieran participar en las elecciones, era necesario reformar primero la Constitución. Las mujeres del Frente se movilizaron: organizaron mítines, manifestaciones, conferencias, llegaron a amenazar con quemar el palacio nacional y también iniciaron una huelga de hambre frente a la casa del presidente Cárdenas. Ante esta presión, en agosto de 1937, él prometió enviar al Congreso una iniciativa de ley para reformar el artículo 34 constitucional.

El 1º de septiembre en su Informe al Congreso, el mandatario defendió su propuesta argumentando que las mujeres no sólo habían alcanzado ya una igualdad en los aspectos civil, económico y educativo con respecto a los varones, sino que, justamente gracias a esta situación de igualdad, las ideas revolucionarias se habían arraigado tanto en la conciencia de los ciudadanos, que no existía el peligro de que las fuerzas conservadoras del país, ejercieran una influencia peligrosa en las mujeres.

Por otro lado, defendía la supuesta ignorancia femenina para decidir sobre las luchas democráticas, criticando a los hombres que se olvidaban de su propia ignorancia cuando llegaba
el momento de juzgar la de la mujer.
La iniciativa pretendió que el artículo estableciera:

“Son ciudadanos de la República todos los hombres y las mujeres que, teniendo la calidad de mexicanos, reúnan además los siguientes requisitos:

I. Haber cumplido 18 años siendo casados y 21 si no lo son y

II. Tener un modo honesto de vivir”.

En los considerandos que envió Lázaro Cárdenas junto con la iniciativa, repitió los conceptos que expuso ante el Congreso, manejando básicamente la idea de que el voto debía otorgarse a las mujeres para que éstas ocuparan un plano de igualdad con los hombres, pues lo habían ganado por su participación en las actividades del país.

La iniciativa se turnó a la Cámara de Diputados y se aprobó de inmediato por unanimidad. Los diputados enviaron el dictamen aprobatorio de la iniciativa presidencial a los senadores quienes también la aprobaron, y para diciembre del mismo año de 1937 se envió a las Legislaturas de los estados donde se aceptó en septiembre de 1938. El trámite estaba por terminar, faltaba solamente la declaratoria correspondiente y la publicación en el Diario Oficial.

Cárdenas empezó a recibir felicitaciones de grupos nacionales e internacionales; las mexicanas empezaron a dar por un hecho su calidad de ciudadanas, estaban encantadas y se convirtieron en propagandistas del proyecto político de Cárdenas y en sus aliadas.

Al parecer, todo estaba listo, en cualquier momento se publicaría el decreto en el Diario Oficial, pero el trámite no prosperó, se pospuso durante todo el periodo.

Por una parte, se temió que se repitiera la experiencia española de 1933 cuando las mujeres votaron por primera vez y le dieron el triunfo al grupo conservador. Por otra, al cancelarse la posibilidad de continuidad de la política cardenista encarnada por Francisco J. Múgica, al ser elegido como candidato por el PRM para el próximo periodo presidencial Manuel Ávila Camacho, el trámite para otorgar a las mujeres el derecho al voto se detuvo.

Probablemente, en esos momentos no le convenía al partido oficial que las mujeres votaran en las siguientes elecciones porque supusieron que ellas, tradicionalmente católicas e influidas por la Iglesia, apoyarían al candidato del Partido Revolucionario de Unificación Nacional (PRUN), el general Juan Andrew Almazán, opositor de Ávila Camacho. Las fuerzas progresistas no habían hecho un trabajo intenso con las mujeres, en cambio la derecha demostró esta preocupación que se reflejó en el gran número de amas de casa que apoyaron a Almazán, y convencieron a los hombres de sus familias de hacerlo.

Era una época en la que hubo muchísimos acontecimientos en poco tiempo: la expropiación petrolera, la proximidad de la segunda guerra mundial, la creación del Partido Acción Nacional (PAN); puede ser que todas, en conjunto, le hicieran aplazar la decisión de otorgar el derecho al voto a las mujeres.

En los primeros meses de 1938, el gobierno de Cárdenas llevó a cabo dos de las medidas más importantes del sexenio, que le permitieron profundizar su política y darle funcionamiento al modelo político y económico diseñado para la nación. Estas medidas fueron la expropiación petrolera y la transformación del PNR en PRM (Partido de la Revolución Mexicana). Cárdenas propuso que las mujeres se afiliaran a ese instituto político, lo que les hizo pensar que una vez incorporadas al partido oficial les otorgarían, finalmente, el voto. Pero las mujeres que se integraron a este proyecto fueron controladas mediante su ingreso a cada uno de los sectores como miembros del grupo.

Además, se impuso como dirigentes sectoriales a mujeres que no contaban con el apoyo del conjunto: en el sector campesino nombraron a Josefina Vicens, en el obrero a Estela Martín, en el militar a Lucina Villareal y en el popular a Estela Jiménez Esponda. A partir de este momento cada sector se ocupó exclusivamente de su grupo, a diferencia de aquellas épocas en que las dirigentes femeniles de la CTM, la CROM, de la CGT, peleaban por todas las mujeres. Así fue como el PRM, retomó el control de la organización femenil, debilitándose automáticamente el Frente Único Pro Derechos de la Mujer en un momento, además, en que el PCM vivía una crisis de disidencia y de pugnas internas. El gobierno, como lo hizo con otros grupos, dividió al movimiento femenil y lo incorporó a la política partidista con el fin de institucionalizar su acción.
De esta manera, al final del periodo cardenista, las mujeres organizadas se quedaron sin el derecho al voto, sin fuerza y sin una organización propia que levantara sus demandas específicas, porque al integrarse al PRM sus peticiones quedaron postergadas, porque las mujeres se alistaron como miembros de un grupo y no como género subordinado.

Durante los años siguientes, algunas mujeres publicaron artículos valientes en los que mostraban su decepción, pero la más persistente en la lucha en pro del sufragio femenino fue Esther Chapa, quien cada año -y durante 22 años- al empezar las sesiones del Congreso enviaba una carta solicitando el derecho al voto para las mujeres.

A pesar del descalabro sufrido en el periodo cardenista, las mujeres del PRM se sumaron a la designación de Ávila Camacho aceptando el papel que éste les asignaba dentro del hogar, aunque sin abandonar su petición de derechos políticos para todas las mujeres.

A partir de los años cuarenta, el movimiento de lucha por obtener derechos políticos, en lugar de consolidar su fuerza con las bases y de reforzar la movilización social, se apoyó en las autoridades, principalmente en la figura del presidente de la República, a la espera de que éstas hicieran suya la demanda del voto.

Por otro lado, también en los años cuarenta, algunos organismos internacionales comenzaron a trabajar para que las mujeres americanas alcanzaran el derecho al sufragio en un ambiente en que se perfilaba la libertad de los países y de los hombres, incluidas las mujeres.

Para mediados de 1945, el candidato para el próximo periodo presidencial era Miguel Alemán. Durante su campaña, fue muy claro el cambio de las mujeres en la forma de pedir el derecho al voto: el 27 de julio de ese año organizaron un mitin en la Arena México en apoyo al candidato y en él le solicitaron el derecho al voto. Miguel Alemán ofreció otorgárselos en el ámbito municipal ya que él decía que quería construir un México moderno en el que era preciso igualar a los hombres y mujeres ya que el modelo de modernidad así lo exigía. En su discurso quedaba claro que otorgar el voto municipal a las mujeres no ponía en riesgo su papel en el hogar porque se entendía que administrar el municipio era como organizar una casa más grande. Ya en el poder, Miguel Alemán cumplió su promesa y envió al Congreso la iniciativa para modificar la fracción I del artículo 115.

Comenzó el trámite y la iniciativa se envió a los legisladores; la discusión fue rica porque dos de ellos, del Partido Acción Nacional (PAN), generaron controversia. Aun cuando en el discurso oficial y en los medios políticos se planteó la necesidad de modernizar el país, aterró la idea de la mujer moderna, autónoma y con preocupaciones e intereses propios. La consigna era que el país se modernizara pero que las mujeres siguieran en sus papeles tradicionales de madre, esposa y ama de casa y que además contemplaran y admiraran al jefe del hogar.

A pesar de que las intervenciones que siguieron fueron a favor de la iniciativa. El mismo Alemán aclaraba que se trataba de un puesto más administrativo que político, es decir, no era una función con carácter ideológico, sino más bien concreta y local, por lo tanto entrañaba menos riesgo que el otorgar de una vez los derechos políticos plenos. Reiteradamente los dirigentes y las autoridades apelaban a los altos valores morales de las mujeres, que las alejaban, supuestamente, de la corrupción.

El 17 de febrero de 1947 se publicó en el Diario Oficial la reforma al artículo 115 de la Constitución y de esta manera Miguel Alemán se presentó con una imagen de modernidad, con una imagen democrática porque con esta medida, se fortalecía el sistema federal y además se les daba un lugar a las mujeres en la vida política del país. Por otro lado, México entraba al grupo de las naciones avanzadas y democráticas en donde las mujeres ya eran ciudadanas. El primer paso estaba dado y las mujeres comenzaron a participar activamente en la vida política de los municipios y en general en todos los aspectos de la vida pública.

Una de ellas, Amalia Castillo Ledón, comenzó a destacar mucho no sólo al interior del país sino también en el extranjero: primero se convirtió en vicepresidenta y después en presidenta de la Comisión Interamericana de Mujeres, organismo que, entre otras cosas, luchaba por obtener el voto de las mujeres de América Latina.
Amalia Castillo Ledón y el presidente Adolfo Ruiz Cortines.

Sin embargo, no hay que perder de vista que aunque se habían abierto algunos espacios y las mujeres se habían integrado a ellos, el hecho de que un número reducido de mexicanas accedieran a tales instancias, no significaba que no siguieran subordinadas como género y con muy pocas posibilidades de integrarse masivamente a la vida pública, como lo revelan los datos del censo de esa época. Cuando Adolfo Ruiz Cortines fue elegido candidato por el PRI para el próximo periodo presidencial, las mujeres priístas –encabezadas por Margarita García Flores, dirigente femenil del partido—, organizaron una asamblea en la que le solicitaron la igualdad de derechos políticos para las mujeres. Fue una reunión enorme realizada en el parque deportivo 18 de Marzo, a la que asistieron, según las fuentes, más de veinte mil mujeres priístas. Nos da la impresión que el partido les organizó esa reunión porque al gobierno le interesaba que ellas le solicitaran el derecho a votar y ser votadas para cargos de elección popular.

Por otro lado, por esos mismos meses (primer semestre de 1952) la señora Castillo Ledón vino a México para: “… trabajar en la unificación de las mujeres del país, que me ha encomendado tanto el presidente Alemán, como el señor Ruiz Cortines”. Entre enero y marzo de 1952, la señora Castillo Ledón sostuvo una entrevista con el entonces candidato a la presidencia en la que él le pidió que le entregara un documento firmado por miles de mujeres en donde solicitaran el derecho a voto, afirmándole que él quería otorgarlo pero necesitaba que fueran ellas las que se lo pidieran.
Para realizar esta tarea doña Amalia creó la Alianza de Mujeres de México bajo la protección de Ruiz Cortines y del aún presidente Miguel Alemán; esto era fundamental y es seguro que por eso tuvo el éxito que no tuvieron los otros organismos creados años antes con la misma finalidad. La Alianza logró su objetivo y le entregó al candidato el documento solicitado con quinientas mil firmas.

En aquella asamblea organizada por las mujeres priístas en abril de 1952, Adolfo Ruiz Cortines marcó su posición con respecto a las mujeres. Consideró que debían participar en política no por un sentido de justicia, sino porque desde su hogar ayudarían a los hombres, resolverían con abnegación, trabajo, fuerza espiritual y moral, problemáticas tales como la educación y la asistencia social. Así participarían en las campañas de alfabetización, contra la carestía de la vida, por el incremento de la producción y la resolución de problemas como habitación, alimentación, vestido, medicinas, es decir, todo lo que solucionaban cotidianamente las madres, las esposas y las amas de casa mexicanas.
Su importancia radicaba, entonces, en ser madres y esposas abnegadas y morales, cualidades que eran, para Ruiz Cortines, las “femeninas” por excelencia; para él era invisible la participación de las mujeres en las luchas obreras y campesinas. Jamás se refería, por ejemplo, a la participación femenil durante el cardenismo. El ámbito político era de los varones, ellas sólo ayudarían. Él estaba dispuesto a otorgarles el voto, reforzando los valores más tradicionales respecto a ellas porque se trataba de que las mujeres participaran en la vida nacional pero mediante una “política femenina”, encauzada por el partido oficial. Sin embargo es importante mencionar que los contendientes de Ruiz Cortines también plantearon la posibilidad de otorgar el derecho al sufragio para las mujeres, aunque había algunas diferencias de enfoque.

El 1º de diciembre de 1952, Adolfo Ruiz Cortines tomó posesión de la presidencia.

Con la concesión del derecho al voto, daba respuesta de alguna manera a la inconformidad de las mujeres y, al mismo tiempo, no afectaba al sistema, pues ellas seguirían bajo el control político e ideológico del partido oficial, además las dejaría circunscritas a actividades pertenecientes al ámbito doméstico.
Otorgar el sufragio a las mujeres, le permitía ganar popularidad no sólo entre las mujeres, sino entre el pueblo en general, ya que había prometido solucionar los asuntos no resueltos en regímenes anteriores, y éste era uno de ellos.

Por otro lado, esto distraería de alguna manera la atención del pueblo sobre el encarecimiento del costo de la vida registrado en esos momentos, y mantendría la estabilidad del país, resquebrajada después del violento sometimiento de los partidarios de Miguel Henríquez Guzmán.

La medida también contribuiría a crear la imagen progresista que se proponía otorgar a su régimen, dar la sensación de que se iniciaba una nueva era para México. Obtendría así, una victoria política. A su vez, era importante entrar al concierto de las naciones modernas donde las mujeres tenían ya los derechos políticos. Obviamente, la presión internacional había influido para que el nuevo presidente se decidiera a dar el derecho al voto a las mujeres.

Con el reconocimiento de los derechos políticos a las mujeres, se atrajo a un mayor número de votantes. Las mujeres, agradecidas, podían convertirse en incondicionales del régimen, lo cual era importante porque en las elecciones de 1952, la oposición había alcanzado un porcentaje alto en las votaciones: el PRI necesitaba fortalecerse. Con las mujeres el PRI efectivamente aumentó el número de sus afiliados, al sistema político mexicano le redituó conceder el voto a las mujeres para consolidarse plenamente. Las mujeres entraron legalmente a formar parte de la vida pública con una conducta pasiva frente a la política de México.

Se les dio el voto en un contexto en donde no había libertades democráticas. En un contexto en el que no había voces disidentes que cuestionaran la función de las mujeres como esencialmente familiar y privada, éstas obtuvieron el voto.


Apenas estamos por celebrar sesenta años de ese momento. Pero la sociedad debe reconocer que la vida de muestro país a mejorado al poder participar las mujeres en la decisiones que se toman más allá dle ámbito familiar. Ahora las que son niñas podrán crecer para ejercer ese derecho como lo hacen las mujeres mayores, las que en esos tiempos eran bebés o niñas.

Si queremos que algo mejore, debemos participar para lograrlo.

domingo, 6 de febrero de 2011

5 de febrero Día de la Constitución Mexicana

Hola.

Esta vez, en pleno "puente" decidimos explicar por qué hay un día a inicios de febrero en que no se trabaja. Este año se decidió que fuerse el lunes porque la fecha caía en fin de semana. El 5 de febrero. Aniversario de la Constitución de Los Estados Unidos Mexicanos.


La Constitución de 1917, es el resultado de un largo proceso histórico.

La primera constitución se hace en el año de 1824 después del derrocamiento del Primer Imperio Mexicano de Agustín de Iturbide. En la nueva Constitución, la república tomaba el nombre de Estados Unidos Mexicanos.

La segunda se publicó cuando Benito Juárez fué presidente y en el año de 1857; en ésta se establecía la libertad de enseñanza, de imprenta, de industria, de comercio, de trabajo y de asociación.

La tercera, contenía además el espíritu de otros documentos como el Plan de Guadalupe de 1913, que fueron resultado de la lucha armada.

El Congreso Constituyente reunido en la Ciudad de Querétaro el 1º de diciembre de 1916, encabezado por el Jefe del Ejército Constitucionalista, y encargado del Poder Ejecutivo, Venustiano Carranza, promulgó la Carta Magna que fue publicada en el Diario Oficial de la Federación el 5 de febrero de 1917.

En México, nuestra Constitución ha sido un ejemplo de una continua evolución de principios, en donde poco a poco se fue enriqueciendo gracias a los movimientos liberales y reformadores que la historia ha dado. En ellos surgió como principal interés el orden público, y el servicio de las instituciones al pueblo. Esto es, las instituciones que están destinadas a cumplir los ordenamientos de la constitución, tienen como papel esencial, el bienestar del ciudadano.

La Constitución Mexicana es un documento que regula la vida política del país a partir del reconocimiento de garantías individuales y derechos fundamentales que el Estado debe salvaguardar. Al mismo tiempo, establece una forma de organización de las instituciones que tienen a su cargo la promoción del desarrollo del país en todas sus áreas, y ordena respecto de la división de los poderes para que haya una estructura jerárquica que permita el equilibrio en las decisiones que se toman para el país.

La Constitución Política de 1917 consta de nueve títulos:

I de las Garantías Individuales.

II de la Soberanía Nacional y de la Forma de Gobierno.

III de la División de Poderes.

IV de las Responsabilidades de los Funcionarios Públicos.

V de los Estados de la Federación.

VI del Trabajo y la Previsión Social.

VII de las Prevenciones Generales.

VIII de las Reformas a la Constitución.

IX de la Inviolabilidad de la Constitución.

La Constitución de 1917, contiene en sí a las anteriores constituciones, pero con la diferencia de que son principios fundamentales, el respeto a la soberanía y a los derechos de individuales. El hombre además de ser libre en su propio país, debe de gozar de servicios otorgados por el Estado, de la justicia que le toca a éste impartir, y del respeto de los servidores públicos, quienes también son elegidos por él a través del voto, sin imposición de ningún tipo.

El apartado representativo de los derechos sociales que fueron reconocidos por el Constituyente de 1916, es el Capítulo I, el cual se refiere a las Garantías Individuales, que son derechos irrevocables en cualquier ciudadano mexicano, excepto en los casos que la Constitución establece. En este documento queda expresamente prohibida la esclavitud, la discriminación por cualquier causa o condición. Se reconoce además, la indivisibilidad de la nación, y el derecho de los pueblos indígenas a su autodeterminación y autonomía. La Constitución también reconoce el derecho del ciudadano a recibir de forma gratuita la educación básica obligatoria y a que ésta deba ser laica. Existe en ella un derecho de igualdad de género, ya que el varón y la mujer son considerados iguales ante la ley.

En Artículo 3o. se hizo énfasis en que la educación debe ser impartida por el Estado y éste tiene como obligación procurar el desarrollo nacionalista del país, se agregó también libertad de cultos.

El Artículo 123 las Jornadas de trabajo se establecieron a ocho horas con un día de descanso obligatorio a la semana, asi como el salario mínimo correspondiente a cada región del país, la protección laboral a mujeres y a menores, la protección a la maternidad, la participación de los obreros en las utilidades de las empresas, el derecho de asociación y el derecho de huelga, entre otros.

La Carta Magna entre otras libertades reconoce la de trabajar en actividades lícitas, a la manifestación de ideas, y por lo tanto, la libertad de escribir y publicar escritos. En ella también se inscribe el derecho de petición, el de asociarse o reunirse pacíficamente. La Constitución en sus 136 artículos, recoge los derechos económicos, políticos y sociales que el Estado debe garantizar a sus ciudadanos, la forma de organización política, todo ellos resultado de luchas ideológicas y armadas en la búsqueda de una nación independiente y justa, todavía inacabada, que el 5 de febrero conmemora el acontecimiento político más importante del siglo XX, que simboliza el fin de la Revolución Mexicana.

Un ejemplo de cómo reconoce los objetivos de la lucha campesina en la Revolución Mexicana:

En el art. 27° se establecen las bases para iniciar la reforma agraria, señalando que corresponde a la nación el dominio territorial y será la nación quien otorgue la propiedad privada a los particulares. En su redacción original el Artículo propone la división de los latifundios, el desarrollo de la pequeña propiedad, la creación de otros centros de población, el fomento de la agricultura y la prevención de la destrucción de los recursos naturales.


Por eso cada 5 de Febrero se hace un espacio para celebrar que tengamos leyes que nos identifican como una nación en busca de justicia para todos sus ciudadanos.


Fuentes:

http://www.peques.com.mx/5_de_febrero.htm

http://www.explorandomexico.com.mx/about-mexico/4/4/

sábado, 5 de febrero de 2011

Otro resúmen de la Revolución Mexicana

Hola.

Aquí hay algunos apuntes acerca de uno de los movimientos armados más importantes que ha vivido nuestro país.

La Revolución Mexicana empezó el 20 de noviembre de 1910.



Principales motivos de la Revolución:

-La injusta distribución de la riqueza

-La existencia de grandes latifundios que ponían el campo de México en manos de unos cuantos hacendados

-La explotación de los trabajadores por los industriales capitalistas
-La corrupción administrativa

-La negación de la democracia en las elecciones

-El estancamiento cultural del país.

-Y otros problemas que propiciaron la lucha revolucionaria.

Personas sobresalientes:


Porfirio Díaz Durante su dictadura en México Díaz les quitó las tierras a los indígenas del país y las concentró en manos de una pequeña minoría de hacendados. Los amigos del dictador prosperaron, pero las grandes masas, desposeídas de sus terrenos, vivían miserablemente.




Francisco I. Madero Fue quien en 1909 promoviera el Partido Antirreeleccionista, iniciara el movimiento armado el 20 de noviembre de 1910 pugnando por el "Sufragio Efectivo no Reelección" y muriera por la causa de la Revolución en el episodio conocido como la "Decena Trágica". El levantamiento armado Madero, en 1908, publicó su libro titulado "La Sucesión Presidencial en 1910". En esta obra el autor criticaba en forma moderada al régimen porfirista. Sin embargo, aceptaba que el general Porfirio Díaz fuera candidato a la presidencia y solamente pedía que se le permitiera al pueblo elegir libremente al vicepresidente de la República. También fueron proclamados como bases fundamentales para la vida pública nacional, los principios de "Sufragio Efectivo No Reelección", afirmando que la lucha democrática del pueblo mexicano debería ser pacífica para hacer triunfar sus principios políticos. Pero Díaz no respondió a la sugestión de Madero, y éste, ante tal actitud, organizó al Partido Antireeleccionista e inició su primera campaña electoral para la presidencia de la República. Ante la popularidad de Madero, Díaz ordenó que lo encarcelaran, hecho que se concretó en la ciudad de Monterrey el 6 de junio de 1910. Tanto Madero como Roque Estrada fueron acusados de rebelión y ultraje a las autoridades. El presidente volvió a reelegirse y Madero se convenció de que sólo la Revolución podría derrocar al régimen y lanzó el Plan de San Luis Potosí. En éste denunció el fraude electoral y convocó al pueblo a tomar las armas el 20 de noviembre de 1910.

Pancho Villa (Doroteo Arango) Tomó a su mando la División del Norte al estallar la revolución maderista, el 20 de noviembre de 1910. Inició su etapa de guerrillero con su primer combate formal en el pueblo de San Andrés, donde detuvo un tren lleno de tropas dirigidas por el teniente coronel Pablo Yépez. También operó por el sur de Chihuahua y el norte de Durango, combatiendo en forma incansable . Cuando Francisco I. Madero tomó las armas contra el usurpador Huerta, se encontraba entonces en Arizona y desde ahí se dirigió a la frontera llevando sólo un puñado de hombres para unirse al constitucionalismo, en el que sobresalió como jefe de la División del Norte; desde aquel momento mostró calidad militar en los asaltos de Ciudad Juárez, Saltillo, Zacatecas, Chihuahua, Torreón y otras plazas. Pero Villa no estaba conforme con la actitud de Venustiano Carranza y comenzó a desligarse de él. Después de que Alvaro Obregón lo derrotó en los campos de Irapuato y Celaya, Villa se lanzó contra la población de Columbus, en Nuevo México. El general Pershing, asignado para castigar la osadía de Villa, jamás pensó que fuera tan difícil aprehender al guerrillero, quien conocía perfectamente el terreno y burlaba al estadounidense, quien hacía esfuerzos inauditos por atraparlo. Cuando Carranza cayó asesinado en 1920, Villa se retiró a su hacienda de Canutillo, propiedad que le concedió el presidente Adolfo de la Huerta, en el estado de Durango. En ese lugar se dedicó a la agricultura en unión de sus allegados, pero había quienes lo consideraban elemento peligroso.


Emiliano Zapata Luchaba por la justicia agraria; su famoso plan se llama "el Plan de Ayala". Zapata era un joven campesino rebelde que a muy temprana edad advirtió las grandes injusticias que se cometían en contra de quienes trabajaban la tierra. En 1909, Zapata fue nombrado presidente de la Junta de Defensa de las Tierras de Anenecuilco, la cual se había propuesto defender los derechos sobre sus tierras. Cuando inició el movimiento revolucionario acudió al llamado del Plan de San Luis y se levantó en armas enarbolando la bandera agrarista. Sin embargo, cuando Francisco I. Madero se hizo cargo de la Presidencia de la República, el 7 de junio de 1911, entraron en desacuerdo virtud de que el mandatario había ordenado el desarme y licenciamiento de los destacamentos zapatistas como condición previa a la entrega de la tierra a los campesinos.


Plan de Ayala.


Inconforme con la posición de Madero, Zapata proclamó su Plan de Ayala el 25 de noviembre de 1911, apoyándolo en el lema "¡Tierra, Justicia y Ley!". Asimismo, reanudó la lucha contra el gobierno constituido de Victoriano Huerta, esto en acuerdo con Francisco Villa.

Los puntos principales en este plan fueron los siguientes:

* En el artículo primero se desconoció a Madero como presidente, y se proclamó a Pascual Orozco como Jefe de la Revolución, y, en su defecto, el propio Emiliano Zapata; * En el sexto se hablaba de la devolución de terrenos, montes y aguas a los pueblos o ciudadanos que habían sido despojado de ellos; * El séptimo, noveno y décimo enfatizaron el carácter agrario de la lucha.

El 19 de junio de 1914, se hicieron algunas modificaciones al Plan de Ayala. Decía en sus declaraciones:

Primero.- Se ratifican todos los principios del Plan de Ayala, declarando solemnemente que no cesarán sus esfuerzos sino hasta conseguir que su parte relativa a la cuestión agraria quede elevada a rango constitucional;

Segundo.- Se desconoce a Pascual Orozco como Jefe de la Revolución (pues éste la había traicionado) y en su lugar se nombra a Emiliano Zapata;

Tercero.- La Revolución consideraría concluida su obra cuando se derrocara a Victoriano Huerta, y se estableciera un gobierno con hombres leales al Plan de Ayala, y se llevaran a la práctica las reformas agrarias.

Al producirse la división entre Carranza y Villa, Zapata siguió al segundo, con quien entró a la ciudad de México en noviembre de 1914.


A las tropas del sur se les denominó Ejército Libertador del Sur, que bajo las órdenes de Zapata que representaba un grave desafío para el carrancismo. Fue por esta causa que don Venustiano Carranza encargó al general Pablo González llevara a cabo un plan para acabar con el caudillo. Se pensó en el coronel Jesús M. Guajardo para que le tendiera una trampa.

El Caudillo del Sur fue citado en la Hacienda de Chinameca; iba dispuesto a todo en un intento por conseguir las armas que necesitaba para continuar en la lucha, pero fue acribillado a traición en ese sitio el 10 de abril de 1919. Fue sustituido por el general Gildardo Magaña, después de celebrarse un plebiscito. Venustiano Carranza, en marzo de 1913, se levantó contra el gobierno del usurpador Victoriano Huerta, lucha que se sabe culminó con la promulgación de la Constitución Federal (5 de febrero de 1917), que actualmente nos rige. En este documento quedaron plasmados los ideales de los principales jefes de la Revolución Mexicana.


Etapas de la Revolución:

1.- En esta época había un dictador, Porfirio Díaz. Díaz tuvo una oposición política y las eleciones de Díaz fueron violentas.

2.- En 1910 se levantó Madero con sus armas (Maderistas)

3.- Entre 1913-1914 ocurrió el levantamiento de Huerta y "el gobierno de los federales"
En 1914 hubo una serie de levantamientos militares (de Carranza, Obregón, Villa, Zapata, etc.). La batalla famosa ("la toma de Zacatecas", por los villistas) ocurrió en este año. Fue la caída de Huerta.Entonces se reunió La Asamblea, en Aguascalientes, a ver quién controlará el país; ganan Villa y Zapata

4.- En 1915 Obregón derrotó los villistas. . . y Carranza obtenía más poder. . .

5.- En 1917 La Asamblea Constituyente, bajo la dirección de Carranza, aprobó la constitutión y Carranza fue elegido Presidente.


Toda esta información la tuvimos de esta página:

http://www.udel.edu/fllt/faculty/suztgula/mex1900.htm

Para más información sobre la Revolución Mexicana, visite este sitio:
http://www.utep.edu/mecha/